¡A sopear! Este posteo pide cuchara…

Sí, ya sé, es verano en Santiago de Chile. Ciudad de extremos que nos lleva de los 32ºC a los 19 ºC en un abrir y cerrar de ojos. Pero este comentario a propósito del calor no es antojadizo.

No.

A muchos los educaron bajo la fórmula “helado= verano”; “sopa= invierno”, y como hace ratísimo que los chilenos toman helados todo el año, ¿por qué no preferir una buena sopa para capear el calor? Y si está nublado, tirando a parcial? Pues da lo mismo…llenémosnos de antojos de sopa que para eso está Coco, el dueño -cocinero -alma de Cilantro para tentarnos con sus sopas de autor.

Cilantro: la sopería en calle Girardi

No me doy más vueltas: este posteo pide cuchara.Y tiene una flecha que llega directo a la callecita Girardi #1413, ubicada a pasos de Santa Isabel, en Barrio Italia, Providencia. Cilantro web

No son más de 7 mesas chicas más una grande familiar ubicada al fondo del local abierto en julio de 2015 por un ex sobrecargo de Lan, aventurero de cruceros y gozador de la vida: Coco Keymer. 

Un poco de Coco

¿Cómo pasó nuestro Coco de preparar cockatils en bares de cruceros a sus propias sopas en una callecita casi pueblerina de Providencia? Pura gozadera, imaginación, buen gusto (aunque a veces se le pasa la pizca de sal, pero en compensación, es abierto a atender al cliente en toda circunstancia) y buena mano.

Tiene una carta casi fija de 12 sopas separadas entre calientes y frías. Todas cuestan 3.500 pesos chilenos y, además, ofrece una trilogía, es decir, pagas $5.000 pesos y pruebas 3 en formatos más pequeños. Yo me fui por esta opción para probar más variedad (y tener más opinión).

Comencé por una sopa fría llamada Tomate-Albahaca, que es finalmente una versión de gazpacho cremoso, tan cremoso que llego a dudar que no llevara crema. Al preguntarle al cocinero me perjuró que no tenía más que tomate (de esos que casi botan en La Vega, pero que no es ni limachino ni el perita) y que les quita las pepas, y bate, bate, bate y bate muy bien. Como referencia, es la sopa adornada con brotes de dientes de dragón que ven en la foto principal de este posteo. No sé cómo lo hace, pero resulta de-li-cio-sa. Una crema, un manjar de color rojo pálido, pero que en rigor no es un gazpacho (para quienes esperan esa frescura que le da el pepino, por ejemplo, a esta tradicional sopa del verano mediterráneo).

Con esta antesala, seguí con la sopa de palmitos. Se trata de un fruto complicado – el brote terminal tierno obtenido de diversos tipos de palmas – porque diríamos que tiene poco sabor y es desabrido si no se le aliña correctamente. Pero aquí viene otro punto para Cilantro. Como dice la carta, es una “cremosa sopa de palmitos con topping de sésamo y puerros”. En la boca todo se combina y juraría que hay un buen sofrito con el puerro. Además, el sésamo le queda como traje de sastre a la crema.

Mi tercera sopa fue la menos afortunada: la de apio/palta. Para cualquier chileno, decir palta es como decir “patria” y esta combinación de apio celery y palta (familia del aguacate pero cremosa) resulta no sólo falta de enjundia si no que su aspecto no es el más atractivo. La palta se ve oscura y, a no ser que el apio estuviera ya aliñado, no se alcanza a enjundiar de sabor en la sopa, a riesgo de que la palta termine quedando oxidada. Es una contradicción y espero que se entienda el punto. Yo la sacaría de la carta. Y crearía otra con palta, que sopas de palta hay y no sería más que un hermoso desafío para Coco.

 

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La Carta de Cilantro – enero 2016
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Trilogía de sopas frías

Después de la Trilogía, igual quedamos con su poquito de hambre…¿o es que se nos abrió el hambre? Así es que seguimos sopeando nuestras propias versiones de trilogías: brócoli con queso cheddar (exquisita e ideal para mañosos del brócoli…Por favor, ¡atrévanse!); la de Tortillas (sí, con tortillas mexicanas, pollo, ; y la de zapallo horneado que aunque parece típica a estas alturas de la oferta gastronómica santiaguina, aquí se luce con extra bonos de sabor.

¡No dejen de sopear nunca!

Luego estaba la sopa Thai (que la pides con el nivel de picante deseado), la Oriental, la de garbanzos satay-coco; la lenteja / longaniza; la crema de porotos; la sopa de cebolla al estilo Cilantro…en fin, que es un deleite entrar al universo de Cilantro.

Si son o eran del grupo de Mafalda, la niña en guerra contra las sopas, por favor, pasen la página y vayan a darle todas las oportunidades a las sopas del Cilantro Sopería.

Además de sabor, el lugar tiene un encanto de boliche, de lo casero pero bien atendido, con buenos productos (los panes son de La Panadera, otro imperdible del Barrio La Panadera en calle Condell).

Datos prácticos

Cilantro Sopería sólo cierra los lunes, pero abre de martes a viernes de 12 a 21hrs. Y, lo mejor, sábados y domingos de 12 a 17hrs.

Los pueden seguir en FB Cilantro y en Instagram Cilantrosoperia

Teléfono: +56 222046217

 

 

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