Osorno de verde y gonfoterio

No es trabalenguas pero quiero picarles la curiosidad por la ciudad chilena de Osorno, fundada hace casi 400 años como San Mateo de Osorno, para ser precisos. Y fundada varias veces, como la mayoría de las ciudades instaladas por españoles en territorios mapuches (es otra larga historia, pero es bueno darle su contexto Ver más aquí)

img_1102Osorno tiene río, ¿Lo sabían? El Río Rahue viene desde el Lago Rupanco y camino al océano, se contornea con sus aguas oscuras, sobrias y profundas por Osorno. Un río de norte a sur que divide la ciudad en sector Osorno y sector Rahue. Incluso podríamos decir que Osorno tiene 2 ríos pues el Damas viene a juntarse al Rauco justamente a la altura de Osorno. Sin embargo, la presencia de estos ríos, si uno piensa en puentes emblemáticos, paseos, deportes acuáticos o grandes miradores, no parece estar en la identidad osornina. Pero parece que el asunto está cambiando.  Resulta que, pensando en la celebración de los 400 años de la ciudad, desde hace un par de años se han comenzado a limpiar y reactivar sus principales parques y las riberas del Rauco y del Damas se están ya abriendo al disfrute popular seguro. Eso es una buenísima noticia para quienes la visitamos, cruzamos el río varias veces al día y, salvo un Mirador (que no me llamó para nada la atención), se sitúa a espaldas de su río…con lo majestuoso que es.

img_7212Mientras avanzan las obras, mejor sigamos en tierra firme y hablemos de áreas verdes. Tan bien se han movido que en la actualidad Osorno ocupa el 9º puesto en superficie de áreas verdes por habitante en Chile (Saber más ).

Para hacer una primera aproximación, todos los días durante el verano y desde las 11:30 de la mañana sale un tour guiado desde el puesto de información Turística de la Municipalidad de Osorno.

Así es que si se quiere ir a pasear por plazas y parques, quizás tomar una bicicleta, patín o si anda en plan niños y familia, éstos son mis recomendados: Paseo IV Centenario (¡Tiene 6 hectáreas! Aunque aún está en obras), Parque Chuyaca (con réplicas a escala de fauna del Pleistoceno; gimnasio, pisicina temperada y próximo museo arquelógico); Parque Hott (¡Son casi 10 hectáreas!) y la renovada Av. Juan Mackenna con su ciclovía, juegos y hasta kioscos donde se instalarán (mi testimonio es de octubre 2016 y aún no abrían) tiendas de artesanías y comida.

img_7205Para una parada gustosa, puede aprovechar el Café Nómade casi en la esquina de Mackenna y Angulo. No es café de especialidad pero tienen cervezas, vino, buenos platos livianos y, lo mejor, puede aprovechar la terraza exterior que da a toda la calle, y disfrutar un Osorno a cielo abierto, si el buen tiempo lo permite. ¡Y en verano cierra a las 11 de la noche!

Recomiendo especialmente recorrer esta avenida…admirar las grandes casonas que quedan de otras épocas, sus árboles añosos y la ciclovía.

Ahora piense en Osorno y en descubrimientos arqueológicos

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Sabemos que no somos los primeros habitantes de Osorno, pero de ahí a descubrir, en pleno siglo XX – 1986 para ser exactos-, que en medio de una construcción de casas vivían hace miles de años los parientes de los mastodontes, nos cambia toda la noción de Osorno.

Desde entonces han pasado muchas cosas: la sorpresa de las mismas autoridades y de la constructora, la duda de vecinos de la población Los Notros; el excepticismo, la verficación de científicos chilenos como Mario Pino de la UACH y de la llamada comunidad científica, la llegada de estudiantes extranjeros…hasta que se confirmó que los restos fósiles encontrados correspondían a un gonfoterio. Primero fue un cráneo y a lo largo de los años han aparecido más trozos de megafauna que hacen creer que hubo aquí un cementerio de gonfoterios, que para explicarlo mejor, son mamíferos parientes de los elefantes actuales, aunque extintos a fines del periodo Pleistoceno. Más sobre este periodo

img_0998Para acercarse a este mundo, hay al menos 4 caminos. Tres son arqueológicos y uno gastronómico. Mi recomendación es comenzar por el Sitio arqueológico Pilauco  – regentado por la Municipalidad de Osorno – donde hay dos puntos que debe conocer: Uno parece un simple contenedor de carga pero, desde este 2016, es el Centro de Visitantes atendido por el guía Rodrigo Cáceres (teléfono +56 64 617 02005 con pausa al almuerzo) y que en su interior guarda la historia del descubrimiento, las teorías posibles de su existencia, su data de 14 mil años de antigüedad, así como piezas rescatadas de las excavaciones. No lejos de ahí, y es lo que ven en la foto superior, está el sitio de excavación. La mejor época para ver arqueólogos y científicos en acción es de diciembre a febrero, pero no dejen de visitarlo pues en esa simpleza de lo que parecería cualquier obra ingenieril, o un gran foso de tierra, se esconde el esfuerzo metódico de la arqueología y paleontología moderna. Como me comenta Rodrigo, son los niños los que más disfrutan la visita, imaginando dientes, costillas y hasta la huella de dinosaurios y animales gigantes. Su asombro solo es comparable al de la comunidad científica que con Pilauco ya no ve tan segura la teoría de que los primeros habitantes de América hayan cruzado por el estrecho de Bering, dada la presencia de fauna en esta fase geológica. Y todo este descubrimiento inesperado, sí, se encuentra en Osorno y el 2016, según información de nuestro guía, lo han visitado solo 1.800 personas. ¿Lo sabían?

img_1010Para seguir ahondando en la vida de los gonfoterios, les recomiendo volver al centro de Osorno y visitar el Museo Histórico Municipal ubicado en la calle Matta 809 y, valga destacar, remodelado el 2015. Allí están, sí, sí a la vista, una mandíbula y partes toráxicas – sin realidad aumentada ni ningún truco digital – del gonfoterio así como restos de la pelvis del caballo americano. Y hay otras joyitas como una momia (que podría ser chinchorro); la historia de la Guerra del Pacífico y un apartado especial al hijo ilustre de Osorno, Eleuterio Ramírez. También hay fotos del gran terremoto de 1960 (se dice de Valdivia, pero impactó enormemente en Osorno), así como la presencia mapuche-huilliche en la región y, más entretenido, la historia comercial de la ciudad con antiguas alacenas, pesas, utensilios, fotos de panaderías, graneros, calles, carretas y elegantes fiestas. Además, el museo vale la visita por la casa misma que perteneció a la familia Schilling Buschmann, es del año 1929, y se identifica fácil por su fachada rojiza.

¿Nos va gustando Osorno? ¿O al menos, nos sorprende?

img_7200Viajamos del Pleistoceno a la colonización alemana y, por cierto, a la historia mapuche-huilliche sin haber salido de Osorno, ¿se dio cuenta? Ya es hora de tomar aire. Y el 3er punto de lo que podríamos llamar “ruta paleontológica”, es para respirar aire, correr o incluso hacer un picnic: Es el Parque Pleistocénico Chuyaca donde ya se construye lo que será el gran Museo de Pilauco, pero hoy ya existen réplicas de toda la megafauna que habitó la zona (que incluye al caballo americano) así como una piscina temperada, multicanchas, hermosas áreas verdes, una zona de feria para los eventos especiales. Si quieren más información, pinchen en Osorno Paleoturismo: Osorno Paleoturismo

¿Hambre?

img_1087A estas alturas de la tarde quizás cunda el hambre. Los invito entonces a seguir la llamada “Paleodieta” en el Hotel Sonesta de Osorno (atravesar puente San Pedro hacia sector Rahue bajo) donde se sirven 6 “tiempos” o platos, 3 de ellos entrantes fríos, que comienzan con un “cocktail pleistocénico” que es, nada más y nada menos, que un trago corto de pisco macerado con murta y membrillo. Refrescante aunque yo recomendaría cambiarlo por una buena copa de vino Riesling o Pinot Noir, si es que pueden y así no se marean antes de empezar. Como ven, el título de la cena asusta más de lo que es: Se comen locos, pulpo o cordero acompañados de ensaladillas, papas nativas y otras exquisiteces naturales de la región. Lleva un año y medio en carta y sigue sorprendiendo pues siempre hay un ingrediente de estación haciendo la diferencia. La verdad es que no le tenía mucha fe al entrar al Sonesta, pero ya sentada en la mesa, se trata de comida cuyo origen es lo más cercano a su entorno, a la recolección y se aleja de los alimentos muy procesados. Pero no es una propuesta científica. Vayan a comer rico, tomar bien y relájense pues no aparecerá ningún gonfoterio en su mesa, ni en su plato…aunque quizás sí en las conversas y eso es entretenido. Su precio actual es de 18 mil pesos por persona.

Si su opción va por lo dulce, entonces regrese al centro y puede cumplir con el deber de servirse una “once alemana” en el clásico Rhenania, fundada en 1959 por inmigrantes alemanes. Hay un local pequeño al que le estaban preparando segundo piso con salón de té, pero hasta la fecha el salón de té funciona – desde hace solo 2 años – en calle Eleuterio Ramírez 977, a la salida de uno de los tradicionales pasajes comerciales de Osorno. Link: Rhenania Otten

No dude en probar sus tortas. Para mí la favorita fue la torta torta de yogurt, por lo fresca; pero también me sorprendió la Oro y Plata cuyo bizcocho es de chuño y está decorada con mazapán. Pero si quiere todo en uno, vaya por la mixta de Amapola que lleva de todo: hojaldre, merengue y bizcocho de amapola con frambuesas naturales, manjar y crema chantilly.  ver más. Si quiere sorprenderse busque el kuchen de miga ya que, como verán en la foto, no se parece en nada a lo que una supondría de un “kuchen”. Su Christstollen también es famoso, de hecho, fueron los primeros en venderlo en la ciudad allá por finales del 1959.

 

A dormir

Para cerrar un día intenso, les recomiendo 2 alojamientos: Uno es el Hotel Sonesta, de un estilo corporativo, con patio de comida, casino y spa, al que acuden últimamente muchos argentinos. La atención fue impecable, aunque podría mejorar la calidad de su desayuno. Y en un estilo más tranquilo, familiar y apartado del centro de Osorno, en el camino a Puyehue, puedo recomendarles Aldea Los Jardines. Son cabañas familiares con cocina y bien preparadas para personas con poca movilidad. También tienen piscina, servicio de mucama, quinchos, juegos infantiles y hasta arriendo de casas rodantes.

 

Para alojar en Osorno

Hotel Sonesta Osorno (Grupo GHL)

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Esta foto la tomé precisamente desde mi habitación del Hotel Sonesta Osorno, directo sobre el río Rahue. Y me dio otra visión de la ciudad en la que yo misma, tras 2 días por la zona, poco había concientizado la importancia de sus ríos. No dejen de admirarlos. ¿Ven ese sendero a los pies de la bandera chilena? Es para caminarlo, salir a trotar y recorrerlo como sea.

Aldea Los Jardines: Calle de servicio Norte ruta 5 km.3. Osorno.

Reservas@aldealosjardines.cl

http://www.aldealosjardines.cl Facebook: Aldea Los Jardines.

Teléfonos:  +56642238642.

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Esta fue la vista con la que desperté los primeros días de octubre desde Aldea Los Jardines…al fin vi vacas en Osorno. El campo estaba llamando a mi puerta, con este rocío, las huellas de las torcazas en el viento suave y un aire puro y fresco. Maravilloso momento que dejé en esta foto.

 

 

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